Uno de los productos que más fama de saludables han alcanzado en las últimas décadas es el aceite de oliva virgen extra. Hace como 3 años estaba en un peso de 116 kilos y medía 1,83 cm de altura, por lo que no estaba en mi mejor forma. Lo cierto es que no hacía nada de deporte y mi gusto por la comida rápida se lo ponía bastante fácil a la acumulación de grasa mala y todo ello hacía que año a año el sobrepeso fuera mayor.
Me tocó ir a un nutricionista con el que descubrí que debía aprender a comer de forma más saludable y que también debía moverme y hacer ejercicio, algo que además me iba a venir no solo bien a la hora de bajar peso, también a nivel mental, puesto que tenía también algunos problemas de ansiedad y estrés que hacían que recurriese a la comida para intentar aliviar mi situación.
Ahora peso 87 kilos, todavía debo de bajar unos 4 kilos, pero me siento mucho más saludable y tanto el ejercicio como comer sano, han sido fundamentales en este cambio.
Uno de mis aliados ha sido el AOVE
La incorporación a mi dieta del aceite de oliva virgen extra (AOVE), ha sido clave y soy un auténtico fan. Este tipo de aceite captó la atención de multitud de expertos en campos como la salud y la nutrición en todo el planeta, por los grandes beneficios que tiene su ingesta. Como os decía antes, me ha ayudado a controlar mi peso y a que mejoraran mis procesos digestivos. Cuenta con unos ácidos grasos monoinsaturados que hacen que nos sintamos saciados, lo que hace que se reduzcan la ingesta total de las calorías y ello ayudará a que el cuerpo queme grasa con mayor eficiencia.
Al promover el AOVE que se produzcan enzimas digestivas, se absorben, como me dijo mi nutricionista, mejor los nutrientes y actúa como un laxante suave que alivia el estreñimiento, algo de lo que sufría antes.
Son muchos los estudios que han demostrado que los antioxidantes que se encuentran presentes en el AOVE, como ocurre con los polifenoles tienen un efecto de gran protección para nuestro cerebro, puesto que lo que hacen es combatir contra el estrés oxidativo y la inflamación, algo que ayuda a que haya menos posibilidades de que se desarrollen enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer, como decía este artículo de La Vanguardia.
De la misma manera, al AOVE se le conoce por su importante papel a la hora de mejorar la salud cardiaca. Su gran riqueza en ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, ayuda a que bajen los niveles del colesterol LDL (el malo), al mismo tiempo que aumente el del colesterol HDL (el bueno).
Tampoco debemos olvidar que cuenta con oleocantal, que tiene unas propiedades antiinflamatorias que son parecidas a las del ibuprofeno, el cual ayuda a que se reduzca la inflamación en nuestro organismo y así se alivian aquellos dolores que con frecuencia se asocian a enfermedades inflamatorias como la artritis.
Su aplicación tópica
Algo que mucha gente no sabe y que descubrí es que también es de gran beneficio cuando se aplica en la piel. Al ser bastante rico en antioxidantes y vitamina E, es de gran ayuda para la hidratación y nutrición de la piel, la cual noté que empezó a verse más saludable y joven cuando empecé con mis cambios de dieta. Las propiedades del AOE me ayudaron a calmar las irritaciones que sufría y tratar la dermatitis y psoriasis que padecía. No hay que olvidar tampoco los beneficios que también me comentó mi nutricionista que tienen para los huesos, puesto que ayuda a mantener una adecuada densidad ósea, de tal forma que se previenen enfermedades como la osteoporosis.
El AOVE y el medio ambiente
Además de todos los beneficios que os hemos comentado, el AOVE también es beneficioso para el medio ambiente. Los responsables de Boada Tecnología nos han comentado que ellos como empresa que se dedica a la comercialización y fabricación de maquinaria y depósitos para elaborar y embotellar aceite de oliva, han visto cómo las empresas demandan cada vez mejores productos sensibles con el medio ambiente con el fin de elaborar aceite de gran calidad. La producción de AOVE es sostenible y se muestra respetuosa con el entorno, lo que ha hecho que sea una elección ética para multitud de consumidores.
Conclusiones
Por todo lo que te hemos comentado, ya puedes ver que incorporar a tu dieta el AOVE es de esas decisiones que te cambia la vida y de modo especial tu salud. Si, además, también, se encarga de ser un apoyo a la hora de poner en marcha prácticas agrícolas sostenibles y de gran calidad, al final estamos ante un producto que beneficia a la comunidad y al medio ambiente.