Somos muy de desayunar fuera de casa. Quién más y quien menos lo hace al menos un día a la semana y otros, como yo, lo hacemos casi a diario. En mi opinión, el mejor sitio para desayunar son las cafeterías-pastelerías.
Es una rutina. Lo hago yo y creo que le pasa a mucha gente. Salimos de casa con el tiempo justo para llegar al trabajo y no nos queda otra que desayunar en un bar.
Cada mañana me levanto, me doy una ducha y me tomo un café deprisa y corriendo antes de coger el bus. Claro, llegan las 10 de la mañana y estoy que desfallezco. Necesito ir a una cafetería y tomarme una tostada o un bollo y otro café. El café que no falte, que debemos permanecer despiertos.
Actualmente vivo en Manresa (Barcelona) y uno de mis lugares preferidos para desayunar es el El Molí, una cadena de franquicias de cafeterías-pastelerías extendidas por media España y que se caracterizan por su bollería artesana. Hay una en el centro de Manresa. No me coge exactamente debajo de la oficina, tengo que andar un par de calles, pero vale la pena hacerlo por lo buenas que están sus berlinas. Yo no he probado otros iguales. Esponjosas, tiernas. Una delicia.
De un tiempo a esta parte no he parado de ver como se ha multiplicado el número de establecimientos de este tipo. Síntoma de que no soy el único que le gusta desayunar en estas cafeterías.
Santi, un amigo que tengo en Zaragoza, dice que desayunar es de oficinistas y que almorzar es de obreros. Cuando le cuento donde desayuno me dice que me ha aburguesado. Sé que lo dice para chincharme, pero yo lo tengo claro. Cuando paro a media mañana a tomarme un café y un bollo, lo que menos me apetece es tener a un tipo al lado enganchado a una tragaperras.
Un hábito extendido en nuestro país.
Señala la revista Forbes que el 44% de los españoles acudimos en algún momento de la mañana a un bar o a una cafetería para desconectar. El porcentaje asciende al 73% entre las personas que están trabajando. Los datos provienen de un barómetro de hábitos de consumo fuera de casa elaborado por Aecoc “Shopperview”.
La hora del café es el momento para socializar con los compañeros de trabajo. En la mayoría de los casos acudimos a desayunar o a tomar un café de media mañana, acompañado de un tentempié, con uno o dos compañeros.
En centros de trabajo con mucho personal, la salida se efectúa por turnos. No se suele dejar abandonado el centro de trabajo. Esta parada dura entre 15 y 30 minutos.
En aquellos sitios donde trabaja una sola persona, o donde hay mucha carga de trabajo, se suele comprar café para llevar. Que igualmente suele ir acompañado de algo de comer. Puesto que la costumbre en España es desayunar poco o nada en casa, si a caso, un café con leche, como es mi caso.
Los españoles somos capaces de hacer todo tipo de sacrificios para enfrentar los periodos de “vacas flacas”. Podemos llevarnos un tupper de casa para comer, podemos coger el transporte público y dejar el coche en el garaje, para ahorrarnos el parking, pero una de las cosas a las que más nos cuesta renunciar es a tomarnos el café de la mañana.
Es tal el atractivo que tiene para nosotros desayunar fuera de casa, que aunque no estemos trabajando y salgamos a hacer gestiones o a comprar en el supermercado el sábado por la mañana, si tenemos la ocasión, desayunamos en una cafetería.
¿Qué desayunamos los españoles?
El desayuno, por supuesto, es un asunto personal y cada uno tiene sus gustos. Puede ser que a una persona le guste tomarse una tostada y a otro pedirse unos churros. De todos modos, el blog 4 Latas ha hecho una lista con los desayunos que más se toman en España. Me ha parecido interesante comentarla.
- Tostada de tomate, aceite y sal. Este es un desayuno típico de Andalucía que se ha extendido por todo el país. Consiste en una yesca o una barrita de pan tostado, que el comensal aliña a su gusto con aceite de oliva, tomate triturado (aunque la versión original es tomate restregado) y una pizca de sal.
- Churros y porras. Los churros para los españoles son una delicatessen. Tanto es así, que si vamos a una cafetería y sabemos que tienen churros, se nos van los ojos y pedimos una ración. Lo clásico es tomarlos con chocolate caliente, pero no son pocos los que se lo toman con el café con leche. En lugares como Madrid, las porras son el desayuno por excelencia.
- El pincho de tortilla. La tortilla de patatas es uno de los platos emblemáticos de la cocina española. Pedirse en el bar un picho de tortilla, que viene a ser un triángulo, acompañado con un poco de pan, es una de nuestras opciones preferidas para tomar a media mañana. En algunos bares tienen la tortilla de patatas preparada a las 9 de la mañana.
- Café con leche y tostadas. Las tostadas con mantequilla y mermelada son un invento foráneo, viene del exterior, pero es una alternativa que ha arraigado en nuestra sociedad. Para algunos es el desayuno perfecto, más aún, si lo pueden complementar con un vaso de zumo de naranja recién exprimido.
- Café con bollería. Esta es una variación de la alternativa anterior, donde la tostada se sustituye por una pieza de bollería, generalmente un croissant, aunque en la actualidad tenemos una oferta mucho más amplia, como berlinas, xuxos de crema o cañas de hojaldre rellenas.
Bares, ¡qué lugares!
Como es obvio, todos los bares o establecimientos de hostelería no son iguales. Tienen una cierta especialización y mientras que algunos son adecuados para desayunar, otros lo son para tomarnos el aperitivo. Estos son algunos de los tipos de bares más habituales en España:
- Cafetería. Son bares orientados al desayuno y a la merienda. Abren temprano y ofrecen café, infusiones, zumos, bollería, tostadas y, en algunos casos, menús ligeros a mediodía. Son ideales para encuentros tranquilos o incluso para trabajar un rato con el ordenador.
- Bar de tapas. Este es un tipo de bar, típico español, donde el principal reclamo son las tapas, ya sea como acompañamiento a la bebida o como pequeñas raciones para compartir. Son perfectos para socializar y disfrutar de una comida variada en grupo.
- Taberna o tasca. Locales con un ambiente tradicional, muchas veces decorados con elementos rústicos. En ellos se suelen consumir vinos, vermús y cervezas acompañados de aperitivos o tapas caseras. Son lugares populares para el “tapeo” antes del almuerzo o para el aperitivo.
- Cervecería. En teoría están especializadas en cerveza. Algunas tienen una oferta cuidada de raciones. Aunque suelen estar abiertos todo el día, son establecimientos adecuados para tomar algo por la tarde o por la noche e, incluso, cenar de una manera informal a base de raciones.
- Bar de copas Son locales que abren a última hora de la tarde o por la noche. Están más ligados al ocio nocturno. A menudo suelen tener la música alta, pueden disponer de una pista de baile u organizar actuaciones de música en vivo.
- Gastrobar. Es una versión moderna del bar tradicional, donde la cocina tiene un papel protagonista. Combinan el ambiente informal de un bar con una oferta gastronómica elaborada. Suelen estar gestionados por chefs o por restauradores con formación culinaria.
- Chiringuito. Es más estacional, se trata de un tipo de bar típico de playas y zonas turísticas. Ofrecen desde bebidas hasta comidas completas, en un ambiente relajado junto al mar.
El establecimiento adecuado.
La lista que he presentado antes, no es por capricho. Lo he hecho para explicar que todos los bares no son adecuados para desayunar.
Las cafeterías-pastelerías de las que hemos empezado hablando en el artículo son el lugar idóneo para tomar el desayuno, ya no solo por la oferta de dulces que nos presentan, sino por el ambiente que tienen.
Son establecimientos tranquilos y familiares. Adecuados para relajarnos un momento con los compañeros antes de regresar al trabajo o para tener una breve reunión informal, si la situación lo requiere. Podemos, incluso, llevarnos el portátil y terminar una tarea, mientras nos tomamos un café.
Mi padre, que cuando yo era pequeño, era mucho de llevarnos a mi hermano y a mí a una cervecería a tomarnos un refresco, mientras se ponía de charla con sus amigos en la barra del bar, yo rara vez lo hice con mis hijos.
Prefería invitarlos a merendar en una pastelería que compartir el espacio con unos señores que estarían en el bar bebiendo hasta que cerrara el establecimiento, porque no tenían otro sitio donde ir.
Con todo esto quiero decir que hay un tipo de bar para cada cosa. Lo cual es muy bueno. Y el mejor bar para desayunar, siempre desde mi punto de vista, son las cafeterías-pastelerías.