Cada año es más habitual ver a algún familiar tuyo ataviado con un jersey navideño cuando vas a la cena de Nochebuena o cuando un amigo te envía una foto suya para felicitarte las fiestas. He visto jerséis de este tipo hasta en comidas de empresa. Estos jerséis con copos de nieve, renos o gorros de Papá Noel son relativamente nuevos entre nosotros. Sin embargo, están echando raíces en la población de tal manera, que muchos lo ven como un indispensable de la Navidad.
Los jerséis navideños son una tradición importada. Como lo son muchos de los ritos que practicamos en Navidad. Sin ir más lejos, Papá Noel viene directamente de Estados Unidos. Si bien es cierto que en el norte de Europa se celebraba la llegada de San Nicolás, que traía regalos a los niños en Nochebuena, o que en algunas regiones de España se celebran ritos como el Cagatió en Cataluña o el Olentzero en el País Vasco, en los que también se hacen regalos a los más pequeños, son los norteamericanos quienes dan forma al Santa Claus tal y como lo conocemos en la actualidad, y los que lo extienden por el planeta. En la mayoría del mundo católico, la fiesta grande de los regalos ha sido siempre la noche de reyes.
Otro de los adornos navideños por excelencia, el árbol de Navidad, viene del centro de Europa. De Alemania y de Polonia. Donde desde el siglo XII, los lugareños vienen talando pinos o cipreses que introducían es sus casas en invierno y decoraban con manzanas (símbolo del pecado original) e iluminaban con velas (expresión de la luz de Cristo). Se dice que esta costumbre fue una adaptación de una tradición de los pueblos germánicos, que la iglesia católica asimiló para consolidar la evangelización en el centro de Europa.
Decorar las calles con luces de Navidad también viene de fuera. En concreto de la ciudad de Toronto, en Canadá. Donde se tiene la costumbre, desde una fecha no determinada, de decorar el centro de la ciudad con bombillas de colores para dar la bienvenida al invierno. The Cavalcade of Lights, que es como se conoce esta tradición, duraba solo una noche, por lo general, el tercer domingo de noviembre. Y más que dar el pistoletazo de salida a la Navidad, indicaba el final de la vida en la calle. Ya que el frío invierno canadiense invitaba a quedarse en casa.
Los jerséis de Navidad son otra tradición importada, como estas de las que hemos estado hablando.
El origen.
El origen de los jerséis navideños proviene de Escandinavia. Son jerséis de lana gorda, que estaban decorados con motivos geométricos, como rombos entrelazados de dos colores. Era una prenda que solía llevar los pescadores.
La decoración navideña se integra en Estados Unidos en los años 50. Son los suéteres de Jingle Bell, donde la decoración se sustituía por copos de nieve o bolas de colores, inspiradas en los adornos del árbol de Navidad. Se vestían para la fiesta de Nochebuena y desde luego eran más sencillos de los que vemos en la actualidad.
La web Triángulo Magazine afirma que es la televisión y el cine son los responsables de que esta prenda se popularizara en todo el mundo, y de que sus diseños se vuelvan cada vez más llamativos y estridentes.
Sin duda, uno de los encargados de internacionalizar esta prenda fue el cómico afroamericano Bill Cosby. Su show, “La hora de Bill Cosby” se emitió de manera ininterrumpida desde 1984 hasta 1992. Todos los años incluía un capítulo navideño. Donde el actor salía vistiendo un jersey de Navidad con un diseño más llamativo que el del año anterior. En algunos de estos capítulos había una competencia entre Bill y los actores que hacían de sus hijos, por ver quién se ponía el jersey más hortera.
La película “El diario de Bridget Jones”, protagonizada por Renée Zellweger, Hugh Grant y Colin Firth, ponen de actualidad, a principios del siglo actual, los jerséis de Navidad. Es curioso, porque esta película, que tiene más miga de lo que parece, recurre a esta prenda para burlarse de ella. Sin embargo, el efecto que crea es el contrario. La convierten en tendencia.
Los jerséis navideños en la moda para niños.
Si hay personas a las que les quedan bien estos jerséis, son los niños. Sus diseños coloridos les llenan de luminosidad y potencian esa ilusión con la que los pequeños viven estas fiestas, de las que ellos son unos de sus principales protagonistas.
Muchos fabricantes de moda infantil completan sus catálogos con jerséis de Navidad a medida que se acercan las fiestas, como Newnesskids, una marca española de moda para niños con más de 20 años de experiencia, donde en su página web puedes encontrar jerséis para niños con diseños cargados de color, que son una verdadera delicia.
En cuanto a tendencias, parece que este año triunfan los jerséis rojos. Con dibujos que se repiten en línea por toda la prenda. Formando entre 2 y 8 líneas horizontales con copos de nieve, cipreses o renos en blanco o en verde.
Otro tipo de jersey navideño que está causando sensación son los de tipo sudadera. Con todo el jersey en un mismo color y una impresión en la parte central donde se plasma una imagen grande que puede ser un reno de Santa Claus o un muñeco de nieve.
Para los que no les gusta el rojo, el verde es el otro color más utilizado. Aquí los dibujos aparecen en blanco y en rojo, con mensajes navideños como “Merry Christmas”.
Jerséis navideños para adultos.
En los adultos vemos más colores, aunque me atrevería a decir que el rojo es el predominante. Después tenemos el azul marino, el verde oscuro, el verde claro y hasta el blanco, con dibujos en rojo o en azul.
Algo que está marcando tendencia son los jerséis en pareja o los jerséis familiares. Consiste en que la pareja luzca el mismo jersey como expresión de sincronización y de sintonía. Los dos aparecen vestidos iguales, manifestando que forman un equipo.
Con los jerséis familiares, el equipo se amplía. Todos los miembros de la familia, los padres y los niños, llevan jerséis con el mismo color y el mismo dibujo. Un pretexto para disfrutar una velada en familia o para hacerse una divertida foto familiar.
Otro aspecto que marcan estos jerséis esta temporada es la variedad de materiales. Junto a los tradicionales jerséis de lana, encontramos otros de punto de algodón, más livianos y hasta sudaderas deportivas de cuello a la caja, con el dibujo impreso al frente, en lugar de encontrarlo tejido.
Para los más friquis hay jerséis navideños con luces LED, repartidos por la parte frontal del dibujo y que se encienden y apagan como si fueran las luces del árbol de Navidad. Con los jerséis en 3D, los fabricantes juegan con fondos y superposición de imágenes donde el dibujo central: un reno o un Papá Noel, pareciera que se fuera a salir de la prenda.
Esta prenda, que en otra época nos hubiera parecido que estaba fuera de lugar, da un aire desenfadado y potencia el espíritu festivo que nos acompaña los últimos días del año. Lo que está haciendo que se vuelva más habitual.
Cómo combinarlos.
Una pregunta que se formula mucha gente es ¿Cómo combinar una prenda tan llamativa, para vestir con estilo? La revista Glamour responde a este interrogante.
Lo cierto es que aunque sea una prenda informal, es más combinable de lo que se piensa. Dejando a un lado la armonía entre colores, el jersey navideño es un elemento casual, en cierto modo, deportivo. Por lo que conjunta bastante bien con prendas básicas como pantalones vaqueros o, en el caso de las mujeres, con mallas. Unos blue jeans o unas mallas negras quedan perfectos con cualquier jersey navideño que nos pongamos.
Encima del jersey lo mejor es llevar abrigos largos. Esta prenda sobria contrarresta la informalidad del jersey y le da un contrapunto de seriedad. La decoración del jersey, que hace referencia al frío, nos sugiere complementar outfit con tejidos que den calor: el paño, la piel curtida, el pelo.
Los diseños minimalistas son más combinables que los grandes dibujos llenos de detalles. Un jersey con motivos pequeños y simples, como copos de nieve o dibujos geométricos que se van repitiendo en serie, nos ofrece una mayor versatilidad. Tanto es así, que los podemos integrar en un estilo más clásico, más serio o más elegante, sin que llegue a desentonar.
Un consejo a tener en cuenta a la hora de vestir es que cuanto más grueso sea el tejido y la textura del jersey, más ligera debe ser la parte de abajo; y al revés. De esta forma buscamos un equilibrio y jugamos con los contrastes.
El equilibrio debe ser la tónica dominante a la hora de utilizar este tipo de prendas. Si nos ponemos un jersey chillón, por ejemplo, en rojo, debemos combinarlo con tonos básicos: negro, blanco, grises. Esto es fundamental si no queremos que nos confundan con el árbol de Navidad.